sábado, 28 de febrero de 2009

Semana de Observación

Quiero reflejar de forma un poco resumida mi paso por la casita de niños esta semana.
La experiencia me a gustado, no voy a decir que bastante, por el trato de las tutoras, pero si por los peques. Todos los días se mueven por rutinas y es muy gracioso.
Hay solo tres clases de 15 niños cada una. Las 3 son aulas heterogéneas, no los tienen separados por edades si no que están todos juntos desde practicamente el año hasta casi los 3. Esto, me explico una tutora, es porque ellas creen que es mucho más productivo para los niños, se relacionan mejor, se les enseña a compartir, a cuidar unos de otros etc. Yo personalmente no lo veo así, es más en esta semana eh visto que a la hora de las actividades dirigidas, en el aula en la que he estado 3 días, la tutora solo se centraba e los más mayores porque son los que te entienden y a los pequeñitos no les hacía mucho caso, la verdad. Estaban todo el rato andando por la clase a su rollito y tal. No sé no me parece bien eso. Yo los separaría por edades y haría alguna actividad o algún día de relacionarse con todas las edades. Me dio la sensación de guardar no educar.
Pero bueno por lo demás bien. Me explicaron lo que son las mandalas. Trabajos que parten de un centro creado por todos los niños y que luego se va abriendo y dividiendo en parte también hechas por los niños. Para fomentar la relación.
También las ikebanas, que son unos centros de flores que crean todas las semanas y los tienen en la entrada para que los niños y padres los puedan ver.
Todos los días empezábamos el día con la asamblea donde cantábamos canciones. Ha esto le seguía una actividad dirigida y después juego libre, el desayuno, más juego libre mientras todos iban al baño y se hacían los cambios de pañales de alguno de los niños y salíamos al patio. Después volvíamos a clase y se les aseaba un poco para la recogida de los papis.
Me ha gustado mucho ver como se relacionan entre ellos, como algunos están más pendientes de los pequeños, como los pequeños de 1 año observan todo, tocan todo, se meten todo a la boca... es muy interesante y gracioso a la vez.
En cuanto a las medidas de seguridad creo que están bien establecidas.
He visto también como es la relación de las tutoras con los padres, tan cercana y tomando al tutor como un apoyo y una referencia para problemas o cuestiones que les surgen con sus hijos.
Y lo bonito y gratificante que es este trabajo a la par de duro. Tienes que tener mil ojos, mil manos... porque son unos trastillos algunos ajja.
Pero muy bien. ves como algunos se las apañan como sea para conseguir lo que quieren, como otros se tiran al suelo a la mínima que no se les hace caso o no consiguen lo que quieren, para que se lo des tú...
Cada pequeño es un mundo por descubrir. Son fantásticos.